INSOMNIO

Alzo las manos con impotencia,
Las pongo bajo la almohada.
Sorbo un poco de aire
Y exhalo un suspiro que cultiva su dolor de exiliado.
Mi denudes no añade nada a mis parpados.
La noche vaga en perfecto orden,
De la lámpara apagada
Cuelgan los viejos sueños.
Las cobijas sofocan su alarido de viuda
Incapaces de remar a contracorriente.
En el norte de la cama se descarrilan mis pies.
Mi mente insiste en patear palabras
Y descontar borregos.
Un te amo fugaz cruza mi lengua
Se agita, divide mi sangre en laberintos digitales,
Este desorden tiene nombre
Es una repetición
Un eco.
No quiero dudar de mi cordura
Digo es la vitalidad de mi carne
Es el latir de mis labios derrumbados
Danza que arde dentro.
Si llegara un poco de sueño
Se habría clausurado este cuarto,
Dormiría a la intemperie…
Te habría olvidado.

Sandra Morales Vázquez

No hay comentarios:

Publicar un comentario